En las facturas de electricidad, muchos usuarios se encuentran con un coste fijo que deben pagar aunque no hayan consumido energía. Este importe corresponde al término de potencia, una parte de la factura que no depende del consumo, sino de la potencia eléctrica contratada. Es decir, se paga por la capacidad disponible para usar energía, no por la cantidad consumida, lo que puede generar confusión si no se entiende bien este concepto.
Este artículo aclara qué es el término de potencia, cómo se calcula y por qué aparece en tu factura. También explica la diferencia entre potencia y energía, los tramos horarios P1 y P2, y ofrece ejemplos prácticos para ayudarte a saber cuánta potencia necesitas contratar según el uso de tus electrodomésticos. Así, podrás ajustar tu contrato y evitar pagar de más por una potencia innecesaria.
¿Qué es el término de potencia?
El término de potencia en una factura de luz es el costo fijo que el usuario paga por la potencia eléctrica contratada en su instalación. Este término se calcula multiplicando el precio por la cantidad de kilovatios (kW) contratados y representa la parte fija que se debe abonar incluso cuando no se consume energía alguna.
Este concepto no depende del consumo eléctrico, sino que está asociado a la potencia máxima simultánea que la instalación puede soportar. La potencia contratada varía según las características de la vivienda y el uso previsto, por lo que una instalación con electrodomésticos de alta demanda requerirá un término de potencia mayor que otra con aparatos de menor consumo o uso menos frecuente.
Un ejemplo claro para entender este término es cuando se producen cortes eléctricos frecuentes (los «saltos de plomos»), lo que indica que la potencia contratada es insuficiente para soportar la demanda simultánea de la instalación. Sin embargo, con la misma potencia, el usuario puede consumir toda la energía que necesite sin superar ese límite.
El término de potencia también se conoce como término fijo de la luz, que es un importe que se paga por tener acceso al servicio eléctrico, independientemente del consumo medido en kilovatios hora (kWh). Este importe cubre los costos relacionados con la infraestructura, mantenimiento de la red eléctrica y la disponibilidad del suministro.
¿Qué es P1 y P2?
Si en la factura aparecen P1 Y P2 son dos precios distintos para ajustarse a los tramos horarios punta y valle.
La comercializadoras de referencia fijan los precios del término de potencia, y pertenecen al mercado libre.
Pero ten en cuenta que el mercado regulado tiene tarifas PVPC, donde el precio lo marca el gobierno.
El P1 y P2 se distribuyen en:
- Horario Valle: las horas más económicas
- Horario Punta: son las horas más caras
¿Cómo se calcula el término de potencia?
El término de potencia es calculado mediante la multiplicación de la potencia contratada por el precio del término de potencia y por los días del ciclo de facturación. Este cálculo determina el importe que se debe pagar en la factura de la luz por la potencia contratada, que es un coste fijo independientemente del consumo de energía.
Por ejemplo, para una potencia contratada de 5 kW en una factura mensual de aproximadamente 30 días, el cálculo se puede dividir en dos periodos tarifarios, punta y valle:
- Precio potencia punta:
5 kW × 15 días × 0,085 €/kW día = 6,38 € - Precio potencia valle:
5 kW × 15 días × 0,020 €/kW día = 1,50 €
Sumando ambos se obtiene el total a facturar por término de potencia:
6,38 € + 1,50 € = 7,88 €
Es fundamental no confundir el kilovatio (kW), que es una unidad de potencia y se refiere a la potencia contratada, con el kilovatio hora (kWh), unidad de energía que aparece en el término de consumo y refleja la cantidad de electricidad consumida en el ciclo de facturación. El precio de la luz es el término de consumo.
Para el cálculo del término fijo (que es el coste por la potencia contratada) se deben considerar tres factores: el precio por kilovatio hora, la potencia eléctrica contratada y las condiciones de la comercializadora.
Para determinar la potencia necesaria en un hogar, es importante analizar el número y tipo de electrodomésticos y cuántos se usan simultáneamente. Por ejemplo, si se desea utilizar un horno eléctrico (2,5 kW), una vitrocerámica (1,2 kW), un microondas (1 kW) y un extractor (0,8 kW) al mismo tiempo, se necesitará contratar al menos 5,5 kW, sumando además otros dispositivos habituales (iluminación, nevera, televisión), dando un total aproximado de 6,2 kW.
La fórmula para calcular el término fijo mensual es:
Término fijo (€/mes) = Potencia contratada (kW) × Precio del kW (€/kW/mes)
Por ejemplo, con un precio de 0,065 €/kW/día (equivalente a 1,95 €/kW/mes), el cálculo sería:
6,2 kW × 1,95 €/kW/mes = 12,09 €/mes
Este importe representa el coste fijo mensual por tener contratada esa potencia.
Para otro caso, con una potencia contratada de 4 kW y un ciclo de facturación de 45 días a un precio de 0,110 €/kW día, el cálculo sería:
4 kW × 0,110 €/kW día × 45 días = 19,80 €


